¿Por qué enjuiciaron a Galileo?


Galileo Galilei nació en Pisa, Toscana el 15 de febrero de 1564. Fue nada mas y nada menos que un astrónomo, filósofo, ingeniero, matemático y físico italiano. Y lo más importante es que estaba comprometido con la revolución científica lo que orilló a su condena por herejía.


En mayo de 1609, Galileo recibió una carta de Jaques Badovere, un francés antiguo alumno confirmando un gran descubrimiento, un artefacto con el que se podían ver objetos lejanos construido en Holanda por Hans Lippershey, un fabricante holandés de lentes. Con esta premisa, Galileo decidió construir su propio telescopio que a diferencia del holandés, podía aumentar hasta seis veces los objetos, a diferencia de su oponente que lo hacía únicamente 3 veces. Adicional a esto, el telescopio de Galileo no deformaba los objetos.
Tras numerosos telescopios y años de observación del universo, Galileo se dio cuenta de la naturaleza de la vía láctea. La observación real del universo empezó a crear conflictos con la iglesia católica, que funciona con un conocimiento inductivo.
Su Teoría Heliocéntrica (la tierra y los planetas se mueven alrededor del sol) presenta las siguientes pruebas:
  • Montañas en la luna
  • Nuevas estrellas
  • Satélites de Júpiter
  • Manchas solares
  • Las fases de Venus
  • Argumento de las mareas
  • Manchas solares (segunda prueba


Impensable para la filosofía geocéntrica (los planetas y el sol se mueven alrededor de la tierra, que es el centro del universo) inician las discrepancias con los científicos defensores de esta teoría. En un principio sin mucho rigor, sin embargo, es el inicio de una guerra que terminará condenando a Galileo y abriendo las puertas a una nueva etapa en la ciencia para la historia.
En febrero de 1962 Galileo publicó su diálogo de los “Massini Sistemi” (Dialogo sobre los principales sistemas del mundo) en donde se burla del geocentrismo. Esta publicación detona un escándalo y aunque el papa Urbano VIII protegía hasta entonces a Galileo, tras esta discusión se posiciona abiertamente con sus enemigos.
Así cuando tenía 68 años, fue requerido para presentarse en Roma. Enfermo y agotado se demora en acudir y aunque presentó certificados médicos y pruebas que lo comprobaban, a finales de 1632 fue requerido de forma inmediata o se le llevaría a la fuerza. El proceso comenzó el 9 de abril de 1633, sin embargo, el juicio no se sostiene ya que la inquisición tiene pruebas débiles con las que no se puede dictar condena. Con esta situación encima la santa inquisición propone un trato benevolente a Galileo si confiesa amenazando con la tortura como medio secundario de procedimiento a lo que el accede.
El 22 de junio de 1633 en el convento romano de Santa Maria sopra Minerva, le es leída la sentencia, donde se le condena a prisión perpetua y se le conmina a abjurar de sus ideas. Galileo fue obligado a pronunciar de rodillas la abjuración de su doctrina ante la comisión de inquisidores, bajo las órdenes del papa Urbano VIII, antes su protector. La Inquisición quería que Galileo se retractara y considerara su modelo una simple hipótesis matemática.

El escritor y viajero ilustrado Giuseppe Baretti afirmó que después de la abjuración Galileo pronunció la frase «Eppur si muove» (y sin embargo se mueve)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *