Vienen los mejores años para México


El título de esta publicación podrá parecer fuera de lugar en los álgidos momentos que vive nuestro país respecto a la economía y la situación geopolítica que enfrentamos derivado del arribo de Trump a la Presidencia de los Estados Unidos.

A México se le acaban de terminar sus vacaciones. El petróleo que es nuestro opio económico, cayó a niveles históricos y nuestro mayor socio comercial y receptor social, decidió despojarnos de nuestro trato preferencial.

Pareciera que el escenario se obscurece para nuestro pobre terruño. Pero pensémoslo nuevamente, ¿no son precisamente estos dos factores los que nos han impedido sentir la necesidad de explotar nuestro basto ingenio y capacidad productiva? Fuera de nuestros límites fronterizos, somos la mejor fuerza laboral del mundo. Los compatriotas que deciden irse a trabajar en condiciones adversas, son, en su mayoría, aquellos que carecen de educación y oportunidades, pero que poseen la voluntad y el arrojo de asumir nuevos retos con decisión y valentía. Ya sea por la reducción de posibilidades de emigrar o por el hecho de ser deportados, ellos, y qué bueno, tendrán que quedarse en su tierra.

La cancelación del TLCAN, abre la posibilidad de diversificar nuestro mercado de exportación, lo cual, nos dará mayor independencia económica y nos obligará a aumentar la producción y la calidad que exportar a Oriente y Europa demanda. Un ejemplo es el caso del sector automotriz, en el cual tenemos claras ventajas competitivas y donde no hemos podido desarrollar marcas nacionales que nos permitan dejar de ser simples armadores y comenzar una etapa industrial en la materia, como lo hace hoy en día Corea del Sur con KIA y Hyundai.

Esta es la oportunidad, de que México logre una independencia económica real y asuma un papel diferente al de la sumisión, respecto al país líder del mundo occidental. Hay muchos países como China, Japón, Alemania o Rusia, que por cuestiones eminentemente geopolíticas, estarán interesados en poner sus fichas en México. Y si antes no lo habíamos hecho, fue precisamente por cuidar el trato “preferencial” del que nos “beneficiaba” EE.UU., hoy es el momento de emprender esa ruta y convertirnos en una ficha de mayor valor en el juego de ajedrez Internacional.

Nuestra propia experiencia personal, nos da muestras que cuando más aprendemos y crecemos como personas, es en las situaciones difíciles. Este país desde su situación geográfica, sus recursos naturales y su potencia productiva (somos la 15va. potencia económica) y el ingenio y pericia de su pueblo, tiene los recursos para hacer de esta amenaza, la gran posibilidad de reinstalarse dignamente en el lugar que por historia le pertenece.

TRUMP Y EE.UU.; Los malos de la película

El papel histórico de los Estados Unidos, no sólo es económico, hecho que el empresario Donald Trump y su gabinete no entienden. El simbolismo de la nación del  “american dream” y el “new deal” era ser el guía solidario del nuevo mundo democrático.

Después de la Segunda Guerra Mundial, donde Estados Unidos no ha sido capaz de ganar una sola guerra, su aspecto imperialista sí se ha fortalecido alrededor del globo, lo que ha derivado que en algunos países de Europa, Sudamérica, Asia y la totalidad del mundo islámico, Estados Unidos se ha convertido en el malo de la película, en el mismo Imperio que combaten en sus películas de Hollywood y esto que comienza por lo simbólico, tendrá sus efectos deslegitimadores en el cambiante Orden Mundial.

 

Escrito por: Jorge Ivan Dominguez

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