Contadores de historias


Un estudio de AOL/Nielsen mostró que se comparten a diario 27 millones de piezas de contenido.En un día promedio, se comparten 80 millones de fotos.
Los usuarios de Snapchat ven 6 mil millones de videos cada día


Podríamos seguir poniendo datos que demuestren la cantidad de contenido que se genera (por parte de los consumidores, las marcas y plataformas) pero creo que no hace falta. Todos sabemos que estamos viviendo una época en la que el contenido ha tenido un despegue bestial.

¿Por qué generamos tanto contenido?

Las historias son “patrones” que identificamos y les damos un significado. Lo hemos hecho desde la época de las cavernas en donde también contábamos historias. Creamos historias para darle sentido a nuestro mundo y compartirlo con los demás.

No nos confundamos, el compartirlo también tiene un por qué.

Si las historias tienen un significado, la forma en las que las contamos ha cambiado gracias a la tecnología. Podemos pensar en inventos tecnológicos que han redefinido la forma en la que contamos las cosas: la impresora dio pie a que las novelas fueran accesibles para todos; la primera motion picture camera hizo que naciera el cine. Hoy en día la forma en la que contamos nuestras historias de formas distintas gracias a la tecnología y gracias a las redes sociales las podemos
amplificar.

 

Es decir que gracias a la tecnología se está satisfaciendo una necesidad humana básica que es que los humanos necesitamos contar historias. Plataformas como Snapchat e Instagram que permiten narrativas secuenciales, más allá de ser una red social, han sido una herramienta para que las personas puedan contar sus historias de forma inmediata, fácil y auténtica. No solo eso, también nos invita a participar, comentar y escribir en las historias de otros. Las redes sociales han redefinido el poder de la narrativa que ha existido desde siempre en ocio como música, teatro, arte, cine, fotografía o literatura. Las personas quieren inmersión, quieren contar historias, escucharlas y formar parte de ellas, sean suyas o no. Podríamos decir que vivimos inmersos en historias constantes.

¿Seremos capaces de identificar historias relevantes? ¿Seremos capaces de curar el contenido que producimos y consumimos? …

Instagram: @leonorruiz

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