Leandro Viotto Romano, creador de la ¨Fundación Internacional de Jóvenes Lideres¨.


Entrevista a Leandro Viotto Romano, CEO de la Fundación Internacional Jóvenes Líderes.


Por Ileana Carvajal
Con 32 años de edad este joven originario de Buenos Aires, Argentina, ya es reconocido internacionalmente por sus aportes en áreas de juventud y responsabilidad social. Es el CEO de la Fundación Internacional de Jóvenes Líderes, quien además ha publicado cuatro libros entre ellos ¨Qué me dejan los 30´s¨, y ¨El derecho a no ser pobres¨, en este último contó con la aportación de grandes figuras políticas, desde el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, y el ex presidente de Uruguay, Julio María Sanguinetti, al alcalde de Miami, Tomás Regalado y el director de políticas para la reducción de la pobreza del Banco Mundial, Marcelo Giugale. ¨El derecho a no ser pobres,  intenta explicar el motivo por el cual muere, cada cinco segundos, un niño de hambre en el mundo.
Ha dedicado gran parte de su vida a compartir sus experiencias a través de conferencias en instituciones educativas, artísticas, científicas y políticas de Latinoamérica. Además, también fungió como asesor de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación Argentina y tanto ex presidentes, como artistas y pensadores han destacado su compromiso con el país.
Es creyente del concepto ¨emprendedorismo¨ o ¨entrepreneurship¨, creando así la “Fundación Internacional de Jóvenes Líderes”, una entidad constituida como organismo de consulta internacional, que se ha convertido en la red de jóvenes líderes más influyentes en el mundo. La fundación busca crear valores de libertad, lucha por una democracia y los derechos humanos; además, otorga becas de estudio, ya que su objetivo es fomentar el espíritu emprendedor entre los jóvenes, apoyándoles y capacitándoles para lograr sus sueños y alcanzar sus metas en el mundo de los negocios.
Leandro hoy nos cuenta acerca de su trayecto como CEO de esta fundación.

 

 

Gracias Leandro por concedernos esta entrevista, cuéntanos, ¿Cómo nace la fundación internacional de jóvenes líderes? ¿Qué te empujó a emprender esta fundación?

Nace de la necesidad de ser útil, de aportar con mi existencia un legado. Hace un tiempo el medio Infobae publicaba sobre mi trabajo una breve descripción que se ajusta con exactitud a tu pregunta. En la nota, explicaba el redactor; “Tiene 32 años: cuando tenía 23 comenzó a trabajar como asesor de una diputada en el congreso. Asombrado del poco trabajo que había, invirtió su tiempo, su visión y su capacidad creativa en pares. “Me surgían ideas para ayudar a los jóvenes a salir adelante. Y la mejor forma para hacerlo sería creando un marco institucional. Así nació este espacio de vinculación para ellos a través de la Fundación Internacional Jóvenes Líderes. Así arrancó la motivación principal”.

¿Qué papel crees tú que juegan los jóvenes de hoy en día para el crecimiento del mundo?

Trascendente. El mundo, la historia, son absolutamente dinámicos. Las inquietudes de los jóvenes hoy serán las necesidades de mañana. Por ello es sumamente importante no sólo escucharlos, sino también darles el espacio de intervención que requieran.

¿Cómo inició tu interés por la escritura?

Más que por la escritura, mi interés siempre fue por la comunicación. La escritura terminó convirtiéndose en el medio que más elijo, con el que más cómodo me siento. Mi primer trabajo de hecho fue en una radio y como productor de un ciclo televisivo. En mi caso, así como en el de muchos otros, entiendo que el deseo de comunicar surge más por una vocación de servir, que por una necesidad laboral.

Cuéntanos un poco más de tu obra Qué me deja los 30´s? Qué mensaje buscas transmitir a través de este libro.

Un estudio realizado por Oliver Robinson, de la Universidad de Greenwich (Londres), revela que mucho antes de cumplir los cincuenta sufrimos una crisis previa con similares síntomas: inseguridad, depresión, soledad… Ocurre alrededor de los 30 años, cuando los adultos sienten la “presión de triunfar antes de cumplir los 35”. En gran medida esta obra aborda replanteos existenciales que suelen sucederse cuando las circunstancias nos desbordan. Los errores del pasado, el perdón en el presente y la mirada hacia el futuro son algunos de los temas que intento abordar desde la óptica de mi propia experiencia.

 

 

En tu libro anterior “El derecho a no ser pobres”, invitaste a ex presidentes, alcaldes, pensadores y hombres de negocios a que compartieran conceptos trascendentes sobre el hambre, los derechos humanos, el rol del Estado, y la pobreza. Dime, cómo fue trabajar al lado de ellos…

La mayoría de los que participan en el libro son viejos conocidos con quienes compartimos una misma visión respecto a nuestro paso por el mundo y la transferencia de un legado. En el caso de muchos de ellos, su legado más importante es la experiencia, y haberla querido compartir no sólo me honra, sino que hace del libro un tesoro de sabiduría.

Además, tienes dotes de cantante ¿Has pensado en incursionar en el mundo de la música?

No comercialmente, pero a nivel personal es, junto al agua, mi “cable a tierra¨. Sin lugar a dudas la música me conecta con mi esencia, me devuelve al centro. Algunos van a terapia, otros practican mindfulness, yo me encuentro en ese espacio.

¿Qué factores crees que te llevaron a ser uno de los emprendedores más escuchados y respetados entre los jóvenes de Latinoamérica?

Honestamente no me siento en ese lugar, aunque agradezco la consideración de pensarme de esa forma. Conformándome con ser escuchado por algunos pares, entiendo que haber tenido la perseverancia de no claudicar ante un proyecto tan ambicioso, me coloca en una suerte de tribuna, en donde estamos los que creamos algo de la nada, o, mejor dicho, con mucho, nuestra voluntad.

¿Qué mensaje le puedes dar a los jóvenes de hoy en día?

El mensaje sería, sin agregar ni una coma, el mismo que transmití por medio de mi carta abierta a los jóvenes que oficia a la vez de prólogo de mi último libro “Lo que me dejan los 30”. En resumen: Caminar lento, respetar al prójimo, no pensar en el dinero sino en la utilidad de lo que hacemos, no aferrarse a cuestiones intrascendentes porque, desde mi óptica, lo verdaderamente importante son los vínculos afectivos, y dejar de buscar la felicidad que ésta no es un objeto, sino tratar de utilizar las experiencias personales y ajenas como camino hacia el descubrimiento de una vida en paz.

¿Qué es lo que crees que deba hacer un joven emprendedor para no flaquear en sus metas y alcanzar el éxito?

Éxito es una palabra cuyo significado es muy personal, muy íntimo e indefinible por estas mismas razones. Lo que para mí puede resultar provechoso para vos no, y viceversa. Pero si hablamos de éxito profesional, creo que las claves están en vincularse a la gente adecuada, pero fundamentalmente tener mucha paciencia y perseverancia.

 En tu viaje por el mundo, ¿qué ha sido lo más fuerte que te ha tocado vivir?

Hace unos años recorrí más de veinte ciudades mexicanas, presentando mi ensayo sobre pobreza. La última, tuvo lugar en una Alcaldía. Allí se encontraban políticos, funcionarios públicos, empresarios, personalidades de la cultura y la sociedad civil, el alcalde y su mujer. Al finalizar y entre tantas personas de trajes elegantes que hacían fila para autografiar su ejemplar, asomó un hombre de unos cincuenta años, barba larga, ropa sucia, descalzo y por lo menos un mes sin ducharse. La custodia, desenfocada, miraba la situación con el semblante desencajado. Tocó mi hombro y con una postura de amabilidad extrema me pidió perdón por no poder comprar un libro y sacó de entre sus bolsillos una servilleta usada que había logrado conseguir luego de estar pidiendo papel entre los presentes. “¿Podrías dejarme una dedicatoria aquí? preguntó- ¨muchas gracias por lo que haces” …
Me pateó el tablero de tal manera que de pronto muchas de mis certezas pasaron a convertirse en interrogantes. Mi cena esa noche no fue en la Alcaldía y lo agradezco.
Hace unos años, si se me hubiera aparecido un “genio” y me hubiese ofrecido cumplir mis deseos, uno de ellos seguramente hubiera sido el poder tener la capacidad para convencer a los inconvencibles. ¿Increíble, no? Desde esa cena, lo único que pretendo, es poder sentir lo mismo que este hombre. Si te falta todo, menos paz, en realidad no te falta nada.
A pesar de que Leandro se ha consagrado como uno de los emprendedores más influyentes en Latinoamérica, hubo barreras que tuvo que superar para lograr su sueño. Con poco presupuesto, Leandro logró crear una de las fundaciones más importantes de Latinoamérica, él nos dice que iniciar un proyecto de estas características, sin tener padrinazgos específicos te exige mucha paciencia y por sobre todo perseverancia. Él piensa que presentar un proyecto es sencillo, pero llevarlo a la práctica y entusiasmar a otros para que se sumen, es un trabajo divertido pero agotador a la vez.

 

 

Leandro Viotto Romano, ha transcendido fronteras, a nivel internacional cuenta con la Llaves de la Ciudad de Miami, la Medalla de bronce al mérito de la Universidad de Studio Di Roma, y el premio Joven Líder Internacional en Chile, entre otras distinciones. El joven emprendedor nos señala que las principales herramientas que se necesitan para llegar a ser un buen líder es necesario salir del molde en el que te encuentras, ser distinto, no tener temor a comunicar tus ideas y a luchar por tus sueños, debes ser honesto y consecuente con tus principios y objetivos. ¨Hoy asistimos al teatro de la vida plagado de copias de copias. Un líder encuentra nuevos enfoques, y trabaja por paradigmas que no se asemejan a los de otros. Más aún en los jóvenes. Ser distinto siendo joven no puede ser una casualidad, debería ser casi una obligación natural¨, finalizó el argentino.
Hoy invita a todos los jóvenes del mundo a unirse a la Fundación Internacional de Jóvenes Líderes, a través de la página web, http://www.joveneslideres.org/.

 

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